lunes, 20 de junio de 2016

Tortilla Arnold Bennett, su historia.

"La gente corriente siguió viviendo vidas corrientes durante el Sitio y para la gran masa de la población, el Sitio no fue el asunto dramático, espectacular, emocionante, estático que se describe en la historia".

Muchos de ustedes ya sabrán que a comienzos del pasado siglo veinte, el célebre chef del Hotel Savoy de Londres cocinó una maravillosa tortilla para distinguir a un cliente tan habitual como ilustrado, el novelista, dramaturgo y ensayista Arnold Bennett, convertido ya en un clásico británico, forma parte del ilustre grupo de exquisiteces inglesas que definen a un pueblo entero en su manera de vivir y de comer, ya saben, me refiero a esa cocina de las islas atiborrada de patos asados con hinojo, halibut rustido, pichones estofados con cerveza y apio, porridge, costillas de Angus irlandés y caldos claritos de cordero entrado en años.La huella que dejó el escritor en el hotel perdura hasta hoy en una tortilla que lleva su nombre.Sus dos últimas obras las escribió allí , la penúltima novela, El Palacio Imperial, se encuentra en el hotel y para remarcar la importancia de su obra el hotel creo este plato que hoy todavía perdura en su menú.Poco conocido y poco publicado en España, y prácticamente olvidado en su tierra Bennett fue una de las figuras más influyentes en la cultura y política de su época y el hombre de letras por excelencia. El éxito de sus novelas fue tal que llego a vender miles de ejemplares y a vivir bien de ello. Es descrito como el escritor del pueblo por el interés que muestra en sus obras por lo ccotidiano por las rentas, por los barrios más humildes y por el mundo material.Francia era un país que adoraba, motivo por el que se trasladó a trabajar y vivir en varias etapas de su vida.Y fue precisamente en París el lugar donde, años más tarde y de una manera estúpida, contrajo la enfermedad que acabaría con su vida. Todo se debió al hecho de querer desoír los consejos de un camarero que le advirtió que no era conveniente beber agua del grifo debido a que ésta estaba contaminada; Arnold Bennet se las dio de listo y se bebió un vaso entero para demostrar a todos los presentes que no pasaba absolutamente nada. Pocos días después cayó enfermo, coincidiendo con su retorno a Londres, falleciendo en su casa de Baker Street el 27 de marzo de 1931.No todos los escritores pueden presumir de un plato que lleve su nombre.

RECETA.
Los ingredientes principales de la tortilla Bennett son, además de los huevos, el abadejo ahumado, el queso parmesano y una ligera salsa Mornay (en sus variantes también admite salsa holandesa e incluso bechamel).
Aquí el rollito es hacer una bechamel, una mornay o una holandesa,cada cual la que le mole, pero vamos a hacer lo mas parecido a la del Savoy.
Ponemos mantequilla a fundir, añadimos la harina y leche a poquitos, luego una cucharilla de mostaza antigua, ralladura de limón, toque de canela y salsa inglesa (perrings), sal, pimienta, un poquillo de queso parmesano.
Ahora hacemos una tortilla de esta manera, batimos unos huevos. En una sartén pochamos cebolla con unas migas de bacalao,cebollino, perejil, sal y añadimos los huevos damos un meneo a que cuajen, cubrimos con la bechamel o mornay, rallamos parmesano y al horno. Un lujazo.


Terminamos con una de sus frases, pero que no tiene que ver con nosotros pero si debe ser leida para poder seguir en la lucha.
El pesimismo, cuando te acostumbras a él, es tan agradable como el optimismo.